La fuente de la vida. Soñar con ella (esté viva o no) conecta con tu necesidad de protección, amor incondicional o, en su aspecto negativo, con la asfixia y la sobreprotección. Es tu modelo de cómo cuidar y ser cuidado.
Maleta
Lo que cargamos en la vida. Si pesa mucho, llevas demasiados rencores y traumas del pasado. Hacer la maleta indica preparación para un cambio importante (mudanza, ruptura o nueva etapa). Perderla es crisis de identidad.
Mano
La herramienta de la acción. Manos sucias indican culpa («tener las manos sucias»). Darse la mano es pacto o amistad. Una mano herida es la incapacidad para trabajar o actuar en tu vida.
Manzana
Símbolo dual: salud y sabiduría, o tentación y pecado. Comerla puede significar el deseo de adquirir conocimiento prohibido o caer en una tentación sexual.
Mar
El inconsciente colectivo. Es inmenso y profundo. Nadar placidamente es estar en armonía con la vida. Un mar agitado (tsunami) indica que las emociones del inconsciente amenazan con destruir tu estabilidad racional.
Mariposa
Transformación total (metamorfosis). Dejas de ser un gusano (terrenal) para volar (espiritual). Anuncia cambios positivos, renacimiento del alma o la belleza fugaz de un momento.
Máscara
La «Persona» (término junguiano). Es la cara que muestras a la sociedad para ser aceptado. Si no te puedes quitar la máscara, has perdido contacto con tu verdadero yo y vives fingiendo.
Miedo
Cuando sientes miedo en un sueño, la emoción es real. El sueño te pone en una situación límite para que ensayes cómo reaccionar. Es una advertencia de que hay algo en tu vida que no estás enfrentando.
Montaña
El reto y la elevación espiritual. Subirla requiere esfuerzo y sacrificio, pero la vista desde arriba es la sabiduría. Si la montaña es insuperable, tus metas actuales son demasiado altas para tus fuerzas.
Muerte
Rara vez es literal. Significa el fin radical de algo: una relación, un trabajo o una forma de ser. Debes «morir» a tu viejo yo para renacer. Soñar con tu propia muerte es el deseo de empezar de cero.